Ayer en La Catedral el Real Madrid se proclamaba
matemáticamente campeón de Liga después de 3 años de hegemonía blaugrana. El
partido fue difícil con San Mamés mas hostil que nunca intentando amedrentar al
Real Madrid, pero no fue suficiente. El Real Madrid salió como un tiro, quería
finiquitar la liga de una vez por todas.
En poco más de 20 minutos Cristiano falló un penalti, marcó el 'Pipa' tras una jugada individual y el portugués sirvió un tremendo balón a Özil para poner el 0-2. El partido lo sentenciaría el propio Cristiano tras conectar un buen remate
de cabeza en un corner sacado por Messut.
El Madrid manejó el marcador hasta que llegó el final. El
Real Madrid festejó fugazmente en el campo su victoria y su campeonato de Liga
conseguido bajo una sonora pitada de San Mamés.
Los números del Madrid al acabar el partido se iban a los
115 goles, 94 puntos y Cristiano con 44 goles (a 2 de Messi que marcó un
Hat-trick al Málaga previamente). Un escándalo, y
decir que el Real Madrid no ha sido un justo campeón me parece una barbaridad,
porque sólo con los números se contesta a todo aquel que se ha planteado esa
pregunta.
Pero la verdadera locura llegaría hoy, con la fiesta que el
Real Madrid montaría en Cibeles, miles de madridistas se han
congregado hoy en la plaza de Cibeles y alrededores para jalear al campeón pese
a la lluvia. Los jugadores que iban en el autobús descapotable grababan en
inmortalizaban a las masas que allí les contemplaban y los aficionados animaban y
grababan a sus jugadores.
Una vez ya en Cibeles asistimos a varios momentos que merece
la pena destacar.
Casillas se dirigió a la multitud para agradecerles todo el
apoyo que les habían dado durante la temporada, y con gestos les prometió que
el año que viene volverían a la Cibeles con la décima bajo el brazo.



